El placer del pintor es el de descubrir estos agujeros para cubrirse, lo cual no significa que las zonas oscuras del placer del texto no puedan corresponderse con las zonas tenebrosas del placer del ilustrador.
Un pintor no es intelectual por haber pintado una mujer desnuda, él deja en nuestras mentes la idea de que ella va a vestirse de nuevo enseguida.