La realidad baila sola en la mentira y en un bolsillo tiene amor y alegría un dios de fantasía la guerra y la poesía
Llamadme Ismael. Años atrás —no importa cuánto hace exactamente—, con poco o ningún dinero en mi bolsillo y nada en particular que me interesara en tierra, pensé que podría navegar por algún tiempo y visitar la parte acuática del mundo