En el odio al español como invasor, andamos muy cortos los BizKainos patriotas de hoy, comparados con aquellos de otros siglos que en su idioma llamaban extranjeros a los españoles y los recibían a flechazos y a tiros.
No me dejaré seducir por mi lengua materna, ni por su promesa de leche. ¡Me es indiferente en qué idioma no he de ser entendida por nadie!
Sexo: lo que sucede en diez minutos es algo que excede a todo el vocabulario de Shakespeare.
La excesiva riqueza de vocabulario suele encubrir pobreza de pensamiento
El olor de la hierba, el viento gélido, las crestas de las montañas, el ladrido de un perro. Esto es lo primero que recuerdo. Con tanta nitidez que tengo la impresión de que si alargara la mano, podría ubicarlos, uno tras otro, con la punta del dedo. Pero este paisaje está desierto. No hay nadie. No está Naoko.
Uno es poderoso cuando lo que dice es apenas la punta del témpano de lo que sabe. Con sólo comunicarse, ya se sale adelante. Pero si uno se comunica con arte, puede lograr milagros.
Entre las marcas y las palabras no existe la diferencia de la observación y la autoridad aceptada, o de lo verificable y la tradición. Por doquier existe un mismo juego, el del signo y lo similar y por ello la naturaleza y el verbo pueden entrecruzarse infinitamente, formando, para quien sabe leer, un gran texto único.
Dar es el verbo más corto de la primera conjugación, y no dar es el más barato.
La envidia que habla y que grita es siempre inhábil; se debe temer bastante en cambio la que calla.
Hay una invención del norte, pero al mismo tiempo hay una poética, porque recojo la oralidad, la amplia gama de sonidos y léxicos que hay en el norte y en general en el país: he estado en varios países de habla española y nunca he visto que uno tenga la variedad de léxicos que tiene México, ya sea en el norte o en el sur.
A Dios rogando y con el mazo dando