Estaban en un entrenamiento y jugaban muy bien, era un lindo partido. Entonces Veira hace sonar el silbato. ¡Paren todo! ¡Paren todo! dice. Lo llama al utilero y lo manda a buscar una escalera. La pone en la mitad de la cancha, el Bambino se sube y dice: ¡Este partido es una maravilla! ¡Lo tengo que ver desde arriba!
No sé si uso correctamente la palabra desde el punto de vista literario, pero estoy seguro que el lector me entenderá perfectamente cuando digo eduque su fantasía. Este es el consejo correcto que hay que dar a los estudiosos del juego, ya que la inventiva se puede perfeccionar con el entrenamiento y la experiencia.
Proteccionismo es un nombre equivocado. La única gente protegida por derechos, cuotas y restricciones comerciales, son aquellos comprometidos en una actividad desperdiciadora y antieconómica. El libre comercio es la única filosofía compatible con la paz y prosperidad internacionales.