México está dormido, pero es un gigante. Un gigante dormido. No quiero ni pensar qué va a suceder cuando despierte cuando el gigante despierte se irá afuera la hipocresía, la farsa, todo aquello que hace de México un país pobre
La sociedad no es para ser espectadores, este es nuestro país, es tiempo de ir allá afuera y hacer nuestro lo que nos pertenece, lo que queremos.
Como tú ves, ningún otro bien tenemos nosotros salvo las armas y el valor. Creemos, ciertamente, que si tenemos armas, también podremos disponer del valor; en cambio, si las entregáramos, seríamos despojados además de nuestras vidas. Por tanto, no creas que los únicos bienes que tenemos os los entregaremos, sino que lucharemos con ellos incluso por vuestros bienes.
Vivimos con nuestros defectos igual que con nuestros olores corporales: nosotros no los percibimos y no molestan salvo a quienes están con nosotros.