Si en época normal hay un adagio que dice que es preferible absolver a cien culpables a castigar a un inocente, cuando está en peligro la vida de un pueblo, es preferible condenar a cien inocentes antes que el culpable pueda ser absuelto.
Es mejor exponerse a absolver a un hombre culpable que condenar a un inocente.
El Gobierno tiene la voluntad de indultar a la serpiente (ETA) y de que no haya ningún resquicio, de que la banda terrorista pudiera haber atentado o contribuido a los atentados de forma indirecta
Un existente jamás puede justificar la existencia de otro existente. 'La Nausea
El fin no puede justificar los medios, por la sencilla y clara razón de que los medios empleados determinan la naturaleza de los fines obtenidos.
Ver un asesinato por televisión puede ayudarnos a descargar los propios sentimientos de odio. Si no tienen sentimientos de odio, podrán obtenerse en el intervalo publicitario.
Un gran obstáculo en nuestro programa de energía limpia es el hecho de que en la actualidad no podemos quemar carbón o petróleo sin descargar su contenido de azufre al aire. Necesitamos una nueva tecnología que haga posible remover el azufre antes de ser emitido al aire
Entonces, ¿Para qué sirve la magia? Rugió el príncipe Lír. ¿De qué vale toda esa hechicería, si no puede salvar a un unicornio? continuó, y se agarró con fuerza al hombro del mago para no caer. Para eso están los héroes dijo Schmendrick.
Sería el barro negro de las Injurias y de las Cambroneras, que ahogaría a los ricos, la venganza justa contra las clases directoras, que hacían del Estado una policía para salvar sus intereses, obtenidos por el robo y la explotación, que hacían del Estado un medio de calmar a tiros el hambre de los desesperados.
Hay que defender la paz a todo trance, incluso con la guerra
Los duques, en latín duces eran los generales en tiempos de guerra; los condes, comites, eran, por razón de amistad, los que acompañaban al general, y se les encargaba gobernar y defender las plazas ya conquistadas y pacificadas; los marqueses, marchiones, eran los que gobernaban las marcas o provincias fronterizas del imperio.