Debemos perdonar siempre, recordando que nosotros mismos hemos necesitado el perdón. Tenemos necesidad de ser perdonados mucho más a menudo que de perdonar
¡Perdonarte cuando veo esos ojos y toco esas manos enflaquecidas! Bésame, pero no me mires. Sí; te perdono. ¡Amo a quien me mata! Pero ¿Cómo puedo perdonar a quien te mata a ti?
Es mejor exponerse a absolver a un hombre culpable que condenar a un inocente.
Si en época normal hay un adagio que dice que es preferible absolver a cien culpables a castigar a un inocente, cuando está en peligro la vida de un pueblo, es preferible condenar a cien inocentes antes que el culpable pueda ser absuelto.
La libertad resulta acreditada en la lengua propia por su tensión al lenguaje puro. El redimir en la lengua propia ese lenguaje puro que se encuentra como cautivo en la lengua extraña, liberar el lenguaje preso en la obra misma al reescribirla, es la tarea para el traductor.
El cristianismo es la religión más extraña jamás creada, que cometió un asesinato a Jesús con el fin de redimir la humanidad del pecado de comer una manzana.
A la sazón, el verano y el humo habían pasado. Los delfines aún jugaban, arqueando el horizonte, pero sólo para levantar recuerdos de puertas espirituales.
Aprended a hacer trabajo de peón en la ciencia. Estudiad, confrontad, acumulad hechos. Por muy perfectas que hubiesen sido las alas del ave, jamás le habrían podido permitir elevarse si no se apoyasen en el aire. Los hechos son el aire del hombre de ciencia. Sin ellos, jamás podréis levantar el vuelo. Sin ellos vuestra teorías serán esfuerzos vanos.