No soy una gafaspastas, pero por principios tengo que defender el cine iraní. En la intimidad de mi hogar disfruto con el cine de Michael Bay, y la jungla de cristal, realmente mi mierda no la veo ni yo
Queremos una Argentina pacífica, poderosa y soberana y una masa de trabajadores unida y feliz como ninguna en el mundo. queremos el bienestar de los trabajadores, la dignificación de los humildes y la grandeza de esta patria que Perón nos ha dado y que todos debemos defender como la más justa, la más libre y la más soberana de la Tierra
Los Compositores no se atreven. Tienen miedo de ese ídolo sagrado llamado sentido común, que es la cosa más terrible que conozco - después de todo, no es más que una religión fundada para justificar la ubicuidad de los imbéciles.
En política son los medios los que deben justificar el fin
En el campo de la política colonial es necesario reivindicar los derechos y la necesidad de la nación
Yo no quiero reivindicar a Raúl porque no le hace falta. A mí no me tiene que demostrar nada. Él habla por sí solo. No estamos descubriendo a un pibe de 15 ó 16 años. Raúl es un genio. Lleva un nivel que ningún jugador soporta tantos años. No hay debate con Raúl. Yo, al menos, nunca dudé de él
En toda lucha no hay correcto ni incorrecto, tampoco bueno ni malo. Todas las distinciones conscientes surgen al mismo tiempo y todas están equivocadas. Construir una fortaleza es un error desde el principio. Incluso si es con la excusa de defender la ciudad, el castillo es el resultado de la personalidad del gobernante.
Mi verdad es la de todos, porque la verdad es sólo una y consiste en defender los principios y ser lo más honesto posible en esta vida. La verdad está en lo auténtico, en las cosas que no estén contaminadas.
El fin no puede justificar los medios, por la sencilla y clara razón de que los medios empleados determinan la naturaleza de los fines obtenidos.
¿Sabes lo que te puede acontecer mañana? Ten confianza, pues, de lo contrario, no dejará el infortunio de justificar tus temores. No te apegues a nada. No interrogues los libros ni a los hombres: él destino es inescrutable.