Y es que la Historia sólo está muerta para los imbéciles, o para los que gallean de nación pero no comparten la palabra: mierdecillas aldeanos que, por defender la memoria propia, niegan y ofenden la de otros. O, peor aún, la memoria que ellos mismos tienen en común con otros; que, además, suele ser casi toda.
Siempre he procurado hacer cuanto ha estado en mi mano para defender y sostener nuestras instituciones. He demostrado en mi vida pública que sirvo lealmente a mi patria y que amo la libertad. Ha sido mi único fin proponeros lo que creo mejor para vuestros más caros intereses, que son afianzar la paz en el porvenir y consolidar nuestras instituciones
El mundo no queda nunca estático, cada año que pasa es un mundo diferente. Sin embargo, ahora que todo, el mundo dice que vivimos en un mundo cambiante, creo que es una excusa para justificar los excesos.
La perversidad es un mito inventado por la buena gente para justificar el peculiar atractivo de otros.
El proletariado debe reivindicar la libertad de separación política para las colonias y naciones oprimidas por su nación. En caso contrario, el internacionalismo del proletariado quedará en un concepto huero y verbal; resultarán imposibles la confianza y la solidaridad de clase entre los obreros de la nación opresora y los de la nación oprimida.
Yo no quiero reivindicar a Raúl porque no le hace falta. A mí no me tiene que demostrar nada. Él habla por sí solo. No estamos descubriendo a un pibe de 15 ó 16 años. Raúl es un genio. Lleva un nivel que ningún jugador soporta tantos años. No hay debate con Raúl. Yo, al menos, nunca dudé de él
La idea de España me la sopla. Es una idea metafísica que no me produce ni frio ni calor. Lo que hay que defender son los derechos ciudadanos.
Tampoco estamos dispuestos, como dice el proverbio, a elegir a nuestro propio carnicero. Estamos decididos a defender nuestras vidas con toda nuestras fuerzas, sin importarnos si el resto del mundo ve la necesidad de esta batalla o no. ¡La guerra total es, por lo tanto, la orden de la hora presente!
Los Compositores no se atreven. Tienen miedo de ese ídolo sagrado llamado sentido común, que es la cosa más terrible que conozco - después de todo, no es más que una religión fundada para justificar la ubicuidad de los imbéciles.
El mundo no queda nunca estático, cada año que pasa es un mundo diferente. Sin embargo, ahora que todo, el mundo dice que vivimos en un mundo cambiante, creo que es una excusa para justificar los excesos.