Necesitaba consolarme. A menudo acudía a unas veladas que tenía lugar en casa de un viejo amigo aun sabiendo que sólo me dejaban las heces de una charla vacía y un regusto amargo.
Así somos, y nada podrá redimirnos, dijo. Un continente concebido por las heces del mundo entero sin un instante de amor: hijos de raptos, de violaciones, de tratos infames, de engaños, de enemigos con enemigos.
Vivimos y nos mórimos y todo lo demás es una ilusión. Son chorradas típicas de tías pasivas sobre los sentimientos y la sensibilidad. mierda emocional subjetiva inventada. El alma no existe. Dios no existe. Solamente existen las decisiones, la enfermedad y la muerte.
Que no me tiembla la mano si tengo que empuñar un micro y poneros de mierda y de grasa hasta el puto culo, a veces os gano tan solo por beberme un litro y volverme a casa preguntando: ¿quién coño es mas chulo? Soy un abraza farolas, un peregrino, mi antigua novia me dijo: Te veo muy desmejorado. Ahora bebo a solas, las penas flotan en el vino, mañana será otro día... otro día igual...
Antes de la guerra en el Medioriente el principal deporte de nuestra clase consistía en molestar a Toru. Chino chino japonés: come caca y no me des.... Toru, el mejor del grupo, sobresaliente en todas las materias.... Hoy dirige una industria japonesa con cuatro mil esclavos mexicanos.
En caca seca no se paran ni las moscas. ¿No es eso la Pureza? No.
El espectáculo tenía un solo defecto; que era una auténtica porquería
Es realmente impresionante qué porquería de sistema es el capitalismo, que no le puede garantizar ni a su propia gente empleo, no le puede garantizar salud, la educación adecuada; que no puede impedir que la juventud se corrompa con las drogas, con el juego, con los vicios de todas clases.
Bueno, yo creo que él se hizo pupú fuera del cajón.
Mi hijo no va a ser el número dos de nadie.
Gente enferma de poder a la que deberíamos prohibirle olvidar que estamos acá porque nos puso Dios.
Aún hoy, en medio del fracaso más estrepitoso del que se tenga memoria, los responsables directos de ese fracaso, acá en 2001 y hoy en Europa, pretenden seguir dándole al mundo la misma medicina que nos dieron a nosotros