Ni siquiera se puede llegar al fondo de las cosas. Y le puedo dar las vueltas que quiera, no se puede vivir hasta el fondo, en su totalidad, porque esta vida es invivible y al parecer nosotros sólo rozamos su superficie, apenas su espuma
Por los dioses, era mucho mejor cuando éramos apenas cuatro contra ese maldito gran dragón, pensó Vimes mientras caminaban. Desde luego, casi nos quemamos vivos varias veces, pero al menos no era complicado. Era un condenado gran dragón. Podías verlo venir. No se ponía político contigo.
Lo que ciertos hombres perdonan más difícilmente a una mujer es que se consuelen de haber sido burladas por ellos.
El intelecto por sí solo difícilmente puede abarcar toda la mente.
Muchos han argumentado que el vacío no existe, otros afirman que sólo existe con dificultad a pesar del rechazo de la naturaleza; No conozco a nadie que afirme que existe fácilmente sin ninguna resistencia por parte de la naturaleza.
Por muy bien hechos que estén los puntos de sutura, se vive con dificultad cuando nuestras vísceras han sido substituidas por la añoranza de una persona; parece que ésta ocupara más lugar que aquéllas, la sentimos continuamente, y además ¡qué ambigüedad verse obligado a pensar una parte del propio cuerpo!
¡Pero no todos tenemos la fortuna de usted! Tenemos empleos, vamos al trabajo y regresamos de él en tranvías, autobuses y metros atestados; a duras penas tenemos un minuto que podamos llamar nuestro.
Porque en momentos de angustia olvidamos estos sagrados ideales, porque hicimos de nuestras comodidades materiales, concentración de nuestros sentidos y aspiración única de nuestros espíritus, nos hemos visto vejados, ultrajados y deshonrados en nuestras afecciones más caras, sin que a duras penas asomase el sonrojo en nuestras mejillas y palpitaran de vergüenza nuestros corazones.
Mejor se guarda lo que con trabajo se gana.
Mejor duerme el pobre que el que tiene que guardar con solicitud lo que con trabajo ganó y con dolor ha de dejar.
Todo dura siempre un poco más de lo que debería
No espero nada. Esto no es horrible. Después de resolverlo, he ganado tranquilidad. Pero esa mujer me ha dado una esperanza. Debo temer las esperanzas. Tal vez toda esa higiene de no esperar sea un poco ridícula. No esperar de la vida, para no arriesgarla; darse por muerto, para no morir. Ya no estoy muerto: estoy enamorado.
Allí se levantaría enseguida, para su ronda matinal: pisar la tierra húmeda todavía del relente nocturno, respirar aire recién nacido, ver ensancharse la aurora por el cielo, escuchar los pájaros... Allí sí, pero aquí...
Creen que tienen sangre azul, creen que son representantes de Dios en la tierra, creen que estamos recién en la creación y que nosotros somos sus esclavos, creen que tienen la llave para ir al cielo, pero no saben que el pueblo tiene las llaves para ir a dónde quieran.