El odio no se acaba por el hecho de odiar en alguna ocasión. Se acaba por medio del amor. Esta es una ley inalterable.
No se debe tener ni amor ni odio hacia los hombres que están en el gobierno. Se debe tener para ellos el mismo sentimiento que se tiene por un cochero; conduce bien, o conduce mal, eso es todo
No soporto la injusticia. Por ello me atraen los hombres de paz. Trabajo mucho para controlarme; admiro a la gente que transforma la rabia en paz.
Porque aquí y en todas partes hay... Pibes en el balcón, también hay pibes en un cajón, y hay mucha rabia suelta y angustia nena y hay mucha, mucha desesperación
Te complaces en el sublime egoísmo de tu amor, con la hipótesis de que pudiera nacernos un hijo. Lo deseas, confiésalo; lo anhelas como un lazo más que nos uniría, como un contrato fatal que ataría nuestros dos destinos. ¡Oh, preciso es que seas querida y demasiado tierna amiga para que yo no te guarde rencor por un deseo tan espantoso para mi felicidad!
No me vendas rencor en almíbar, si he de hallar acíbar en el corazón.
Charlo mucho con los botelleros. Saben más de la vida que nadie. Yo les regalaba zapallos y ellos me aceptaron. Si la gente pone resentimiento y asco en ellos es porque son un espejo de la realidad, ese asco y resentimiento lo tienen los demás dentro. Yo no
Cuanto más cuido de mí mismo, menos resentimiento e irritación tengo, y más cariñoso me muestro conmigo mismo y con los demás.
Cuando uno ama, todo es amor, aunque vaya unido al dolor y al aborrecimiento
Agradece, como un favor muy especial, ese santo aborrecimiento que sientes de ti mismo.
Tenía los hombros, los senos y las caderas demasiado anchos y su sonrisa era demasiado franca y abierta para poder considerarla hermosa, pero era bonita, se la veía sana y llevaba colgada de un largo dedo el asa de una garrafa de vino tinto que balanceaba como si fuese un bolso.
La locura es la única reacción sana para una sociedad enferma.
Formación científica, corrección ética, respeto a los otros, coherencia, capacidad de vivir y de aprender con lo diferente, no permitir que nuestro malestar personal o nuestra antipatía con relación al otro nos hagan acusarlo de lo que no hizo, son obligaciones a cuyo cumplimiento debemos dedicamos humilde pero perseverantemente.
No le gusta el deporte, máxime porque su padre le transmitió su propia antipatía por el ejercicio físico, el cual no es a sus ojos sino una pura pérdida de tiempo y sobre todo de dinero.
Tampoco podemos pasar por alto la probabilidad de que la inculcación constante de una creencia en Dios en la mente de los niños produzca un efecto tan fuerte, y quizás heredado, en sus cerebros no totalmente desarrollados, que les resulte tan difícil librarse de su creencia en Dios, como a un mono de su miedo y aversión instintivos a una serpiente
En todo profeta coexisten el gusto por el futuro y la aversión por la dicha.
La marca característica de nuestra época es su repulsión hacia las pautas impuestas.
Si suprimiéramos el oro ¿qué motivo de acción nos restaría? Sin terror ¿qué nos sacaría de la inmovilidad? Inventaríamos el amor, la solidaridad de los esfuerzos; descubriríamos que el egoísmo, o sea la repulsión recíproca, no es mejor cemento para dar cohesión y eficacia a la sociedad... graves inconvenientes, utopías, locuras. Si hay algo prácticamente absurdo, es el sentido común.
Yo rechazo la mentira porque sé que la ignorancia ha sido la gran aliada de la opresión a lo largo de la historia.
(Frente al rechazo del presidente egipcio Nasser a entrevistarse con Golda Meir): Supongamos que quisiésemos devolver territorios ocupados; ¿a quién? No podemos mandárselos a Nasser por correo
Yo no estoy para bajarle línea a los chicos, nosotros hacemos canciones y la banda es de ellos, Yo estoy más para escucharlos. Quizá esto que esta pasando es un acto de rebeldía que todos tendríamos que escuchar. Yo no creo en la malevolencia de esos corazones de 12 años, de 13, de 14 años. No creo que esos chicos sean malos...
La pasión ante la malevolencia y la estupidez se apaga.