La admiración es nuestro educado reconocimiento del parecido de alguien con nosotros.
Teniendo en cuenta que el niño nace ignorante e inexperto, cada ser humano, hombre o mujer, será desde su nacimiento creado y educado físicamente, mentalmente, moralmente y prácticamente en la forma que exija la ciencia, de una época determinada, respecto a la buena formación del carácter humano.
Rascad al hombre civilizado y aparecerá el salvaje
Ser civilizado significa ser capaz de reconocer plenamente la humanidad de los otros, aunque tengan rostros y hábitos distintos a los nuestros; saber ponerse en su lugar y mirarnos a nosotros mismos como desde fuera. Nadie es definitivamente bárbaro o civilizado y cada cual es responsable de sus actos.
Los crímenes pequeños son objeto de persecuciones por parte de perros y policías. Los grandes son objeto de reverencia por parte de los historiadores
Como católico que soy he visitado con reverencia los conventos que heredamos de nuestros antepasados, nunca ha dejado de conmoverme el sentimiento de paz y bienestar que se apodera de mi espíritu. Como quisiera que se reconociera en alguna de mis obras las huellas de esas experiencias.
La solución puede alcanzarse por medio de la adoración de animales, del sacrificio humano o las conquistas militares, por la complacencia en la lujuria, el renunciamiento ascético, el trabajo obsesivo, la creación artística, el amor a Dios y el amor al Hombre.
Honrar a Dios es fundamental, pero también lo es respetar a nuestro prójimo. De hecho la verdadera adoración a Dios es posible cuando uno respeta a su prójimo.
En política, como en religión, hay devotos que manifiestan su veneración por un santo desaparecido convirtiendo su tumba en un santuario del crimen.
Los reyes son como las estrellas: salen y se ponen; cuentan con la veneración del mundo, pero no tienen ningún reposo
La emoción de desnudar...Y descubrir, despacio, el juego. El rito de acariciar prendiendo fuego
Mientras me hablaba, yo me preguntaba si tenía o no razón al decir que son los rito lo que hemos perdido, o si, en realidad, son las gentes las que han perdido su capacidad de sentir, hasta el punto de que ya ningún rito podrá devolvérsela
Celebramos ver a Libia en la comunidad internacional, y percibirla como un aliado en la que ha de ser la causa de todos: la de un mundo en el que la paz y el rechazo a la violencia (...) sean los motores de nuestra vida cotidiana. Diciembre de 2007. En la ceremonia de entrega de la Llave de Oro de Madrid a Muamar el Gadafi. Fuente: El País de 21 de marzo de 2011
No existe en el mundo occidental ninguna ceremonia capaz de conmover y elevar con semejante fuerza al ser humano. A lo largo de mi vida he gozado de las mejores expresiones del arte, en música, danza, ópera y teatro, pero nada es comparable al ritual taurino.
Los dramaturgos y los actores de esta orilla y de la otra, son lo que han creado y preservado espacios de libertad aún en los peores tiempo de la peste, la cólera, la persecución y el exterminio. Todos ellos, aparte del lenguaje, tienen en común el mismo deseo: reunir a un pequeño grupo de personas (cada día más pequeño) para celebrar la liturgia gozosa y cómplice del teatro.
La religión cristiana es sólo para aquel que necesita una ayuda infinita, es decir, para quien siente una angustia infinita.
Los gobiernos civiles no deben tener religión, porque siendo su deber proteger la libertad que los gobernados tienen de practicar la religión que gusten adoptar, no llenarían fielmente ese deber si fueran sectarios de alguna
La India cree hoy, tan firmemente como siempre, en los dioses que por tan largo tiempo han contemplado con ecuanimidad su pobreza y desolación. Cuando algunas herejías o extraños dioses llegaban a ser peligrosamente populares, los brahmanes los toleraban y luego los absorbían en las vastas cavernas de la creencia hindú; un dios más o menos no mucha diferencia en la India
La creencia de la vida celestial es la creencia en la inutilidad e insignificancia de esta vida.
Del Capricornio no digo nada porque me parece dignísimo merecedor del cielo por habernos hecho un beneficio tan grande al enseñarnos la receta con que pudimos vencer a Pitón, porque era preciso que los dioses se transformaran en bestias si querían salir victoriosos de aquella guerra y nos impartió doctrina haciéndonos saber que no se puede mantener superior quien no sabe hacerse bestia.
Las doctrina, básicamente, no son cosa susceptible sólo de enseñar, porque el saber una doctrina no representa gran avance sobre el no saberla. Lo importante en las doctrina es inculcarlas, vale decir, que no es suficiente conocer la doctrina: lo fundamental es sentirla, y lo más importante es amarla.
Un intelectual es el que dice una cosa simple de un modo complicado. Un artista es el que dice una cosa complicada de un modo simple.
Un intelectual es una persona cuya mente se mira a sí misma.
¿Qué otra cosa es la riqueza cuando no se piensa en Dios? Un ídolo de oro, un becerro de oro. Y lo están adorando, se postran ante él, le ofrecen sacrificios. ¡Qué sacrificios enormes se hacen ante la idolatría del dinero! No sólo sacrificios, sino iniquidades. Se paga para matar. Se paga el pecado. Y se vende. Todo se comercializa. Todo es lícito ante el dinero
Puedes tenerlo todo en el mundo y seguir siendo el hombre más solitario, y ese es el tipo más amargo de soledad. El éxito me ha traído la idolatría del mundo y millones de libras, pero me ha impedido tener la única cosa que todos necesitamos: una relación amorosa duradera
El camino del sabio es obrar sin combatir
Quien pronuncie el veredicto no será un juez divino, puro y misericordioso, ni un sabio tribunal supremo que mire por el bien del Estado y la sociedad, ni un hombre santo y justo, sino un ser miserable destruido por el poder del Estado totalitario. Quien pronuncie el veredicto será un hombre que a su vez ha caído, se ha inclinado, ha tenido miedo y se ha sometido.
Jesús mismo, y la mayor parte del mensaje de los Evangelios, es un mensaje de servicio a los pobres, una crítica de los ricos y los poderosos, y una doctrina pacifista. Y se mantuvo así, asi es como el cristianismo estaba... hasta Constantino.
Como joven, como hombre desinteresado y al servicio de los pueblos, entro a la vida política, no para tener la Provincia a mi servicio, ni para explotarla, sino para ponerme al servicio de ella y laborar incansablemente por su pronto resurgimiento
Yo que he estudiado todas las filosofías me he convencido de su inanidad.
No hay hombre más digno de estimación que el médico que, habiendo estudiado la naturaleza desde su juventud, conoce las propiedades del cuerpo humano, las enfermedades que le atacan y los remedios que pueden beneficiarle y que ejerce su arte.
En los más ilustres y gloriosos capitanes y emperadores del mundo, el estudio y la guerra han conservado la vecindad, y la arte militar se ha confederado con la lección. No ha desdeñado en tales ánimos la espada a la pluma. docto símbolo de esta verdad es la saeta: con la pluma vuela el hierro que ha de herir.
Aquel que en toda cosa está instruido, varón será perfecto y acabado; siempre aconsejará lo más valido. Bueno también será el que, no enseñado, en el tratar sus cosas se rigiere por parecer del docto y buen letrado. Mas el que ni el desvío lo entendiere, ni tomare del docto el buen consejo, turbado terná el seso y mientras fuere, será inútil en todo, mozo y viejo