Lo llaman democracia y no lo es, es la dictadura del capital del burgués, de Repsol del corte inglés, de Coca Cola, gente consume para así sentirse un poco menos sola.
Las depuraciones evidentemente nos han perjudicado. Hemos ganado jugando un partido con todo en contra. Le hemos ganado incluso al árbitro. En vez de depurar desde la corte al pueblo, el pueblo debía depurar a la corte. Si yo fuera miembro de esa corte, sería el primero en renunciar.