El café (establecimiento en el que se sirve la nueva bebida) se convierte en el lugar de cita de los elegantes, de los ociosos y también el refugio de los pobres.
No obstante, otros médicos y la opinión pública pretendían que el café era un anafrodisiaco, que era una bebida de castrados.
El problema del independentismo viene del café para todos. Si sólo tuvieran autonomía el País Vasco y Cataluña sería muy diferente
Yo he encontrado en la literatura el refugio que no encontraba tan perfecto en el cine o en el café o en la tertulia o en el juego