Hemos enterrado, sí, el Pacto de Punto Fijo, lo cual no significa que hemos enterrado definitivamente los vicios de la IV República y las amenazas que se siguen cerniendo sobre nosotros. Obligados estamos a romper con ellos y darle cada día mas vida a una democracia vigorosa, participativa y protagonica.
Se tiende a honrar a quien ha dedicado toda su vida a una única empresa, lo cual es justo, pero quien quema toda su vida en un fuego de artificio, que dura un instante, testimonia con mayor precisión y pureza los valores auténticos de la vida humana.