Tu mayor competidor es lo que quieres llegar a ser.
La competencia por alcanzar riquezas, honores, mando o cualquier otro poder lleva al antagonismo, a la enemistad y a la guerra. Porque el modo como un competidor consigue sus deseos es matando, sometiendo, suplantando o rechazando a quien compite con él.
En aquellas cosas humanas en que no cabe la demostración todo argumento permanece indeciso, quedando cada argumentante en la persuasión de que su antagonista no entiende de la cuestión o no quiere confesarse vencido
El que lucha con nosotros fortalece nuestros nervios, y acentúa nuestra habilidad. Nuestra antagonista es nuestro ayudante.
El temor es siempre la confesión de una debilidad que desaconseja la lucha y no quiere ni ver al adversario
Muéstrate conciliador con tu adversario mientras compartas el camino con él, no sea que te entregue al juez, y el juez al alguacil, y seas puesto en prisión.
Un combatiente debe alcanzar un buen nivel de capacidad técnica antes de que pueda aplicar las tácticas con éxito.
La vida del adversario que se rinde es inatacable; ningún combatiente puede disponer libremente de ella. ¿Que no es la conducta de los insurrectos? Nada importa. La nuestra necesita serlo.
Cuando un hombre dice: yo soy apolítico, es como si dijera: yo soy un cretino. No digo lo mismo de un opositor que no comparte mis ideas. Pienso que es un equivocado, pero nunca pienso que es un cretino.
Hay que comparar cuidadosamente el ejército opositor con el propio para saber dónde la fuerza es superabundante y dónde deficiente.
Todas las guerras son santas, os desafío a que encontréis un beligerante que no crea tener el cielo de su parte.
La menor parte de lo que ignoramos, es mayor de todo cuanto sabemos.
En la mayor parte de los sistemas físicos naturales y en todos los sistemas biológicos, la organización es activa: organizacción. (...) Sobre todo se trata de concebir la organización: a) como reorganización permanente de un sistema que tiende a desorganizarse; b) como reorganización permanente en sí, es decir, no solamente organización, sino auto-reorganización.
En el combate individual, muéstrate primero relajado, y después entra de repente a la carga con fuerza; cuando la mente del contrincante cambie de táctica, es esencial que sigas atentamente lo que hace, no dándole respiro un solo momento, percibiendo la ventaja del momento y juzgando exactamente entonces como ganar.
Michael Schumacher es un condenado terrorista. Todo lo hace para ganar ¿qué puede hacer para estar en mejor forma? ¿Qué puede hacer para mejorar? Conoce mejor su coche porque está al teléfono con la fábrica cada segundo del día y no puede comer sin la telemetría, nunca para, es un excelente contrincante