El paisaje se aclara, el sol asoma en una faja escarlata sobre la diafanidad del cielo.
Con esos labios de rosa, con ese talle de liana ¿Adónde vas tan hermosa que pareces una diosa?
Vi al ángel en el mármol y tallé hasta que lo dejé en libertad
Supongo que no soy como Emily Dickinson, que mantiene las cosas envueltas en una cinta en su cajón.
Sí, en el cine todo te distrae: desde un señor que está colocando un foco, hasta otro que está cambiando la película de la cámara, o quizás esté haciendo mediciones con un foco y se acerca con una cinta y te la coloca delante. Es decir, tú aprendes a concéntrate en medio de todo eso.