Se prohíbe recompensar al delator y al traidor, por más que agrade la traición y aún cuando haya justos motivos para agradecer la delación.
El canon es agua pasada, se paga y ya está, a quién no le guste que se aguante. Yo también pago muchas cosas que no me gustan
Esta polémica es gratuita. El canon está firmado y fijado. No tiene freno, no hay marcha atrás
La cabra siempre tira al monte.
Más vale una cabra que da leche que una vaca estéril.