Una mujer y un vaso de vino curan todo mal, y el que no bebe y no besa está peor que muerto.
El que cree que Acerra huele al vino del día anterior, se equivoca: Alcerra bebe siempre hasta el amanecer.
Un padre que sabe dar rienda suelta a su infante interior, será capaz de valorizar el mundo interno de sus hijos, aunque éste sea uno con necesidad especial.