¿Dónde está el descanso de los días, la avenida con tomillo, el aroma de verónica que prometiste, la nata y la miel que dijiste que había ganado, la felicidad que procede de las tareas bien hechas, la serenidad que el deber nos concede, las bendiciones de las buenas obras?
Si el corrosivo de la duda llaga tu mente sólo podrás curarla aplicando el útil ungüento del escepticismo.
La élite pretende mantener su ensueño de minoría despierta.
Hay una falsa percepcion de muchos politicos de creer que nuestras sociedades funcionan solo con el autoritarismo, que el desarrollo es el crecimiento económico de una élite y que la democracia es imcompatible con el mercado.