Lo más incomprensible del mundo es que sea comprensible.
El hecho de ser habitados por una nostalgia incomprensible sería, al fin y al cabo, el indicio de que hay un más allá.
Me quisieron contratar para la boda de un ruso, y dije que no. Entonces te ofrecen más. Vuelves a decir que no, y siguen subiendo la oferta. Te cansas y pides una cantidad dan demencial que, si dicen que sí, accedes. Y eso pasó. Fue muy fuerte. Sobre todo, porque en mi carrera nunca había hecho algo solo por dinero
Todo el Realismo Visceral era una carta de amor, el pavoneo demencial de un pájaro idiota a la luz de la luna, algo bastante vulgar y sin importancia.