Abrir un oratorio es cerrar una prisión.
Era el hijo menor, y la tradición familiar mandaba a los hijos menores a una iglesia u otra, donde no pudieran hacer mucho daño en el aspecto físico. Pero el exceso de lectura se había cobrado su precio. William descubrió que ahora rezar le parecía una forma sofisticada de suplicarle a las tormentas.
Toda división entre los bautizados en Jesucristo es una herida a lo que la iglesia es y a aquello para lo que la iglesia existe...