El lobo que permanece en su guarida dijo Herger nunca consigue alimento, como tampoco obtiene la victoria el hombre que duerme.
¡Corazón! ¡Ponte en pie! Cierra tu herida. Seca tu llanto, alegra tu mansión, olvida tu dolor, tu pena olvida, cubre de flores, tu sutil guarida y hoy que la primavera te convida, ¡Corazón, ponte en pie, cierra tu herida toma el tricornio y canta, Corazón!
Si no entras en la madriguera del tigre, no puedes coger sus cachorros
Cuida de los pequeños gastos; un pequeño agujero hunde un barco.
Sin tener qué decir, pero profundamente destrozado, mi espíritu vacío llora su desventura de ser un soplo negro para las rosas blancas, de ser un agujero por donde se destruye la risa del amor, cuyos dos labios son la mujer y el hombre.
Un maestro realizado puede enviar oleadas de influencia espiritual hacia mucha gente. Sin embargo, puede estar en una cueva manteniendo un silencio total.
He aquí que desde que el ser humano abandono su cueva y conoció a individuos con distinto idioma, ideología y distinta forma de ver las cosas; la humanidad sólo ha tenido un sueño: acabar con ellos para no tener que aprender su idioma ni su manera de ver las cosas
La Cenicienta volvió con la ratonera en la que había tres grandes ratas. La Hada escogió una entre las tres, dándole la preferencia por su barba; y habiéndola tocado con la varilla, se transformó en un fornido cochero con gruesos bigotes.
Si no entras en la madriguera del tigre, no puedes coger sus cachorros
De la ruda labor del brazo vivimos todos, los ignorantes y los sabios. De la cómoda labor de éstos, vive el que puede. No llegan los frutos de su ciencia a la multitud ineducada y zafia; no llegan sus espléndidas luces al fondo del pozo minero, al antro industrial, a la covacha miserable del asalariado
Con frecuencia, un perezoso es un rebelde sublevado ante la idea de estar toda la vida atado a un banco, trabajando para dar placeres al patrón, al que sabe más estúpido y sin más razón que la de haber nacido en un palacio en vez de un cuartucho
Mi luz te piensa a ti, luz de mi vida, pasión mía, luz mía, fuego mío llama mía inmortal, noche encendida, cauce feliz de mi profundo río, arrebatada flecha, alba elegida, mi dulce otoño, mi abrasado estío.
Podemos decir que el Zen libera todas las energías apropiada y naturalmente almacenadas en cada uno de nosotros, que, en circunstancias ordinarias, se hallan trabadas y distorsionadas de modo que no encuentran un cauce adecuado para entrar en actividad.
Mi madre a menudo me hablaba acerca de la vida de los cosacos zaporogos, acerca de sus comunas libres en los tiempos pasados...Pero nunca imaginé que llegaría el día en el cual iba a sentirme su heredero.
Me voy a poner solemne: para mí hay cuatro pilares en los que se basa el rock español como yo lo concibo. Todo empieza con Leño, antes de ellos no hay nada, son la madre del cordero. Después coge el testigo Barricada, luego Extremoduro y luego los Marea.