El principal objeto de la educación no es enseñarnos a ganar el pan, sino capacitarnos para hacer agradable cada bocado.
Es deseable tener amigos cuando surge una necesidad; feliz aquel que está contento con cualquier cosa que haya; el mérito obtenido es agradable (consolador) cuando el fin de la vida se avecina; feliz es el abandono de todos los sufrimientos.