Usted puede conducir un perro sin sillón del rey, y se subirá en el púlpito del predicador, él ve el mundo impasible, desembarazada, imperturbable.
A veces, cuando descubro que no he escrito una sola frase después de haber borroneado páginas enteras, me desplomo en mi sillón y allí me quedo, mareado, hundido en un pantano de desesperación, odiándome y culpándome por este orgullo demente que me hace encapricharme por una quimera. Un cuarto de hora después todo ha cambiado; el corazón me da saltos de alegría.
El liberalismo fue muy activo en el XIX, pero luego se ha convertido en una elegante poltrona para biempensantes que todo lo comprenden, todo lo toleran y no se meten en nada.
Yo apuesto porque nuestros puertos se modernicen y por lo tanto se debe buscar inversión. Apuesto porque nuestro país sea una puerta de entrada en el Pacífico. Sabremos establecer las condiciones para captar inversión significativa de primer orden. Creo que es más importante lograr que vengan operadores de los puertos más importantes del mundo y ciertamente los chilenos no están allí.
El cine...Es extraño. La gente compra una entrada. Esa entrada es su puerta a una fantasía que tú creas para ellos. La tierra de la fantasía, eso es todo, y tú das vida a sus fantasías. Fantasías de amor, de odio o de lo que sea.
Una cortesana dijo a un mandarín: seré tuya si esperas cien noches bajo mi ventana. Y el mandarín esperó, hasta la nonagésimo novena noche, en que tomó el taburete y se fue.