En el Mediterráneo los dioses de mármol criminalmente enterrados sólo han generado paredones de ladrillo de una brutal ordinariez, que te obligan a ver el mar a través de los calzoncillos del vecino tendidos en la terraza.
Jeunet es el director de ese engendro, película para algunos -estaban equivocados-, ladrillo para otro -estábamos en lo cierto- que fue Amelie.
Nada tan mezquino de miras como un hombre eternamente confinado en la política. Si fiel a su partido, se agita en órbita de microbio, no concibe nada más allá de su grupo y realiza una obra de interés personal o de egoísmo; cuando no, rencores y venganzas; si infiel a sus correligionarios, va de agrupación en agrupación ejerciendo el ignominioso papel de tránsfuga y merodeador público.
Yo no milito en las filas de ningún partido político, no me he inscrito en los registros de ninguna agrupación partidarista; mi conducta ha estado normada siempre por la inspiración de mi propia conciencia, en la más absoluta libertad
Sabed, sin duda, que no es el número de combatientes ni la fuerza física los que deciden las victorias en la guerra, sino que el bando que con el favor de los dioses avanza con más fortaleza de espíritu contra los enemigos, a éste, en la mayoría de los casos, los adversarios no lo resisten.
El ataque envolvente, o desde varios lados, sólo es posible como norma para el bando que mantiene la iniciativa, o sea, la ofensiva, y que el defensor, en el curso de la acción, no está en condiciones, como no lo está en la táctica, de devolver el golpe al enemigo cercándolo a su vez.
O gobierna el PP o habrá un riesgo real para el futuro de España con una coalición de pancarteros, comunistas e independentistas que todas las mañanas desayunan galletas de rencor y de odio y quieren romper España
En otros términos, la coalición democrática de obreros y campesinos sólo podia considerarse una forma preliminar del ascenso al Poder, una tendencia, pero no un hecho.
Ahora procederemos a la edificación del orden socialista.
Arquitectos, pintores y escultores deben volver a conocer y concebir la naturaleza compuesta de la edificación en su totalidad y en sus partes.
Uno es poderoso cuando lo que dice es apenas la punta del témpano de lo que sabe. Con sólo comunicarse, ya se sale adelante. Pero si uno se comunica con arte, puede lograr milagros.
Si se suman dos manzana, pues dan dos manzana. Y si se suman una manzana y una pera, nunca pueden dar dos manzana, porque es que son componentes distintos. Hombre y mujer es una cosa, que es el matrimonio, y dos hombres o dos mujeres serán otra cosa distinta
Millones de personas vieron una manzana caer, pero Newton fue el único que preguntó porqué.