¿Para qué quiere usted vernos? Nosotros no sabemos absolutamente nada con respecto a lo ocurrido. Bueno, es que me imagino que su visita a esta casa se halla relacionada con el crimen cometido en nuestra barriada... ¿O es que desean comprobar si nos hallamos al corriente en cuanto al pago de la licencia del televisor?
El que mejor tiraba caños era el Coco Rosl. Un día fui a su casa y me tiró un caño con una tortuga.
Me siento feliz por encontrarme con esta obra que ya tiene muchos años de haber sido hecha y que estaba en el sueño de los justos.
El tremendo costo de programación es consecuencia de la mano de obra barata, lo que la vuelve muy costosa, y porque la gente se apresura a codificar. Una de las cosas que la gente aprende en las universidades hoy en día es a pensar primero; lo que vuelve al desarrollo más efectivo en término de costos.
Las fuerzas armadas son la armadura de acero en la edificación de la nación.
El lenguaje es la ciudad para cuya edificación cada ser humano ha aportado una piedra
La construcción de grandes superficies de oficinas es tan frecuente en la actualidad, que ha influido también en la construcción de escuelas, ya que presentan necesidades similares en cuanto a dimensiones del espacio, iluminación, ventilación, condiciones acústicas, revestimiento de suelos y paredes, mobiliario y colores.
No se trata de una personalidad magnética, eso puede ser sólo facilidad de palabra. tampoco de hacer amigos o influir sobre las personas, eso es adulación. El liderazgo es lograr que las miras apunten más alto, que la actuación de la gente alcance el estándar de su potencial y que la construcción de personalidades supere sus limitaciones personales
Al diseñar una vivienda se ha de prestar atención a los espacios necesarios para la vida diaria, como despensas, almacenes, cámaras frigoríficas. Lo más práctico es situar la despensa junto a la cocina.
El interior burgués (...) del XIX, con sus aparadores gigantescos y repletos de tallas, los rincones oscuros donde hay una palmera, el mirador cerrado, atrincherado, por detrás de la balaustrada y los largos pasillos con la llama de gas siempre cantando, es una vivienda solamente adecuada a un cadáver.
Si todo lo que eres es el dueño de una gran finca o el poseedor de un cargo, si los pierdes con ellos mueres. Pero si te sabes persona y separas tu dimensión como persona de la posesión de esas cosas, si las pierdes sencillamente las has perdido, pero nada más.
Las masas, por el contrario, no pretenden el aumento de las oportunidades de éxito de los individuos. Lo que exigen no es el status del colono, sino el lugar del colono. Los colonizados, en su inmensa mayoría, quieren la finca del colono. No se trata de entrar en competencia con él. Quieren su lugar.
No es lo mismo una persona que tenga un inmigrante en su casa de servicio y viva en Sarrià o Pedralbes, que quien vive en un bloque y no puede vender su piso a precio de mercado porque cada día van más inmigrantes a comprar en la tienda de al lado.
A la mala costumbre de hablar de uno mismo y de los propios defectos hay que añadir, como formando bloque con ella, ese otro hábito de denunciar, en los caracteres de los demás, defectos análogos a los nuestros
No me mudé la quinta en Ezeiza para escaparme de la exposición. Siempre me gustó estar cerca del verde. Es un lugar al que íbamos de chicos, queda al toque de los accesos, no es que me fui muy lejos tampoco. Por suerte puedo pilotear la fama de otra manera.
Manejamos nuestras empresas de forma simple, tenemos muy pocos escalones y, ciertamente, sin burocracia. Hacemos e implementamos las decisiones rápidamente, por lo general antes de que nuestros competidores en el mercado hayan llevado a cabo su quinta reunión sobre el mismo tema