Todos saben lo que es el fado, esa danza tan voluptuosa, tan variada que parece hija del más depurado estudio del arte. Una simple guitarra sirve de efecto mejor que ningún otro instrumento.
Toquen el violín. Bailen la danza del vientre delante de velas rosas. Maten a su perro. Preséntense al Alcalde. Vivan en un barril. Pártanse la cabeza con un hacha. Planten tulipanes bajo la lluvia. Pero no escriban poesía.
El baile nos puso de buen humor, y éste creció más cuando llegó la banda de música de Gimmerton, con sus quince músicos, entre los que había un trompeta, un trombón, clarinetes, flautas, oboes y un contrabajo, fuera de los cantantes. La banda suele recorrer en Navidad las casas ricas pidiendo aguinaldos, y su llegada es siempre acogida con alegría.
La música de baile es lo que soy, es mi estructura molecular
Ayer, mientras dormías, me quedé mirando la coreografía de movimientos aleatorios de tus ojos.
Tu historia y mi honor desnudaos en la feria, bailaron su danza de horror, sin compasión...
Entonces uno podía flotar y deslizarse a alta velocidad, totalmente comprometido pero también totalmente separado, y alrededor de uno, la danza de los negocios, la información interactuando, los datos hechos carne en el laberinto del mercado negro...
Ayer, mientras dormías, me quedé mirando la coreografía de movimientos aleatorios de tus ojos.