El poder arbitrario es más fácil de establecer sobre las ruinas de la libertad maltratada por el libertinaje
Un régimen monetario aislaría la política monetaria del poder arbitrario de un pequeño grupo de hombres no sujetos al control de los electores, y de las presiones a corto plazo de la política partidista.
Nada más imperioso que la debilidad cuando se siente apoyada por la fuerza.
Súbitamente sintió el deseo imperioso de escribir. Cierto es que, como suele decirse, Eros ama el ocio, y que sólo para el ocio ha nacido. Pero en ese momento de la crisis, su excitación le impulsaba a tranquilizar por medio de la palabra el torbellino de sus pensamientos.
El anarquista niega el derecho de todo gobierno -sea autocrático o democrático- a inmiscuirse en su libertad individual
Mientras que la creencia en la justicia social rija la acción política, el proceso deberá aproximarse cada vez más a un sistema totalitario El espejismo de la justicia social 1976
La propaganda es a una democracia lo que la coerción a un estado totalitario
Mi éxito es amable, discreto, ni presuntuoso ni avasallador
Aún hay obtusos que creen que ser anticapitalista es vivir en una cueva e ir descalzo, que ridícula es la ignorancia prepotente
No quiero verme prepotente ni mucho menos, pero hay que poner un alto, por que hablan mucho de mí, y mucha gente se lo cree. Yo ya tengo mi fortuna, ya tengo mis casas, ya he viajado en aviones privados, antes de viajar con Tommy, he conocido a presidentes de varios países del mundo, me han recibido en palacios, antes de estar con Tommy...
La cirugía lleva el imperativo básico de la profesión médica hasta límites extremos, en los que lo humano entra en contacto con lo divino.
Poner orden en los pensamientos, en la vida, en todo lo que depende de nosotros y nos pertenece debe ser imperativo de conciencia.
En un terreno tan falso, en el que toda naturaleza, todo valor natural, toda realidad tenían en contra suya los instintos más hondos de la clase dominante creció el cristianismo una forma de enemistad moral, hasta ahora no recuperada, a la realidad.
¡En qué patéticos esclavos nos convertimos por el poder dominante de la gravedad sobre todas las cosas de la tierra! (...) Nuestro único consuelo es que no podemos solucionarlo. No es fallo nuestro: nos guste o no, tenemos que obedecer a la gravedad, nuestra tirana.
Para dominar, el dominador no tiene otro camino sino negar a las masas populares la praxis verdadera. Negarles el derecho de decir su palabra, de pensar correctamente.
Una cortesana dijo a un mandarín: seré tuya si esperas cien noches bajo mi ventana. Y el mandarín esperó, hasta la nonagésimo novena noche, en que tomó el taburete y se fue.
Tal la exangüe cabeza, trunca y viva, de un mandarín decapitado, en una macábrica ficción, rodó la luna sobre el absurdo de la perspectiva...
Sobre la momificada mandona, sobre las cenizas, el mandón se unirá a otra sin unirse, más serán unidos
El gobierno antiguo nos había condenado a vegetar en la oscuridad y abatimiento, pero como la naturaleza nos ha criado para grandes cosas, hemos empezado a obrarlas, limpiando el terreno de tanto mandón ignorante.