Cuando hablan de celebrar el Bicentenario, yo creo que más que celebrar deberían conmemorar con una misa fúnebre, porque realmente en 200 añosmurieron muchas esperanzas de libertad, de progreso y de justicia y todavía siguen sin estar vivas esas esperanzas
Quisiera ay tantas cosas más quisiera. Revelar tus ojos, celebrar tu nombre y salir contigo disfrazado de horizonte.
Fallar en conocer la situación de los adversarios por economizar en aprobar gastos para investigar y estudiar a la oposición es extremadamente inhumano, y no es típico de un buen jefe militar, de un consejero de gobierno, ni de un gobernante victorioso.
Nada hay más destructivo del respeto por el gobierno y la ley del país que aprobar leyes que no pueden hacerse cumplir
¡Festejen uruguayos, los llamo a festejar el primero de noviembre!
Esto es, en última instancia, la pornografía... No hay nada más pornográfico que glorificar la guerra.
El tiempo transcurrido en glorificar a Dios y en cuidar la salud del alma, no será nunca tiempo perdido. (San Pio de Pietrelcina, el Padre Pio).
Podremos saber que nada vale más que la brizna roída por un conejo o la ortiga creciendo entre las grietas de los muros. Pero nunca dejaremos de correr para acompañar a los niños a saludar el paso de los trenes.
,... se terminó por saludar a un nuevo monarca bajo otro título (como si todo el problema se redujera al nombre).
Quiero aprovechar, como amante de la Fórmula 1, para felicitar al corredor alemán Michael Schumacher por su triunfo en el Gran Premio de San Marino. Da gusto ver en lo más alto del podium a personas ni fatuas, ni engreídas, ni desagradecidas. Espero que continúe la racha.
Quiero felicitar especialmente a Alexis, un chico de 22 años que viene de Chile. Ha hecho un partido fantástico
Yo le pido a (Alberto) Cantero que convoque urgentemente a la Comisión de Agricultura. Cantero, si quiere volver en paz a su provincia, convoque, o a lo mejor prefiere migrar. (...) Tendría que convocar por el bien de sus hijos y de sus nietos (Alfredo De Angeli, 21 de marzo de 2009).
Las revoluciones quisieron a menudo salvar a la democracia de sus enemigos, pero dieron a luz regímenes antirrevolucionarios al concentrar el poder, al convocar a la unidad nacional y la unanimidad del compromiso, al denunciar a adversarios con los cuales se juzgaba imposible la cohabitación pues se los consideraba como traidores más que como portadores de intereses o ideas diferentes.
Las pequeñas doctrinas humanas, que sólo tienden a enorgullecer y a magnificar a unos pocos, no deberían ser sustituidas por el credo redentor mundial de Cristo.