Hay tres fuerzas, tres únicas fuerzas en la tierra capaces de vencer y cautivar para siempre la consciencia de estos débiles rebeldes, para su felicidad. Son: el milagro, el misterio y la autoridad.
Dichoso aquél que recuerda con agrado a su antepasados, que gustosamente habla de su acciones y de su grandeza y que serenamente se alegra viéndose al final de tan hermosa fila.
Realmente el hombre es el rey de las bestias, porque su brutalidad excede la de ellas. Vivimos de la muerte de otros, somos como cementerios andantes. Llegará el momento en que el hombre verá el asesinato de los animales como ahora ve el asesinato de los hombres.
Quien tiene tejado de vidrio, no tire piedras al de su vecino.