Las masas, por el contrario, no pretenden el aumento de las oportunidades de éxito de los individuos. Lo que exigen no es el status del colono, sino el lugar del colono. Los colonizados, en su inmensa mayoría, quieren la finca del colono. No se trata de entrar en competencia con él. Quieren su lugar.
La palabra FEMINISMO es además para mi, absolutamente legitima en su uso, porque a través de su ismo se hace una llamada urgente a hombres y mujeres para que ayuden a instaurar la armonía de una voz, ojala común, que no discrimine, que no excluya, sino que nos una a nosotras y a ellos en pro de una HUMANIDAD integrada