Su elegante distinción era evidente. Flotaba en el aire una densa fragancia de incienso, y el frufrú de las sedas reflejaba una riqueza ostentosa, pues era aquélla una casa donde se prefería la exhibición de lo que estaba de moda al atractivo más profundo de un discreto buen gusto.
No hay atractivo en lo seguro. En el riesgo hay esperanza.
El dolor es más llamativo que la felicidad
Una cosa sobre todo hace sugestivo el pensamiento humano: es la inquietud.
Las mujeres, con notables excepciones, son más inteligentes que nosotros, o cuando menos más sinceras consigo mismas sobre lo que quieren o no. Otra cosa es que se lo digan a uno o al mundo. Se enfrenta usted al enigma de la naturaleza. La fémina, babel y laberinto. Si la deja usted pensar, está perdido. Recuerde: corazón caliente y mente fría. El código del seductor
No hay nada más seductor y esclavizante que la vida humana en el mar.
El pensamiento lúcido requiere más valor que inteligencia.
No habléis de las locuras del amor. ¡No! El amor es lúcido y sereno. El amor no mata. Lo bello, lo fuerte, no conduce jamás al asesinato. Los fuertes mueren tal vez, pero no matan.
Antes de todo yo me siento hijo de Dios... Hoy creo que todo es importante, pero como un bonito juego tiene una importancia y un valor relativo, seguramente no absoluto como la conversión.
En la escuela me enamoré por primera vez. Es algo bonito pero es un sufrimiento. Sientes que te da vergüenza, miedo, alegría. Por lo menos, en esa época, yo sentía eso. Fui correspondido mi primera vez, pero mas tarde. ¡Como sufrí esa vez!
Una traducción cuando buena es a su original lo que un cuadro copiado de la naturaleza animada, en que el pintor, por medio del artificio de las tintas de su paleta, procura darle el colorido de la vida, ya que no le es posible imprimirle su movimiento.
La música de la palabra es el complemento del canto, marca un colorido visible y atesora inflexiones para los seres y las cosas, para los matices del sentimiento y la forma.
Vida alegre es la que está llena de amigos. Imagina perder tu trabajo, tu dinero o tu flamante auto. Sin duda, saldrías adelante. Pero perder a tus mejores amigos es mucho peor.
La flor encantadora y delicada que sobre esbelto tallo se mecía, la vio ufana la luz de un solo día, luego desapareció.