La moderación es un temor a caer en la envidia y en el desdén que merecen los que se embriagan con su dicha; es una vana ostentación de la fuerza de nuestro ánimo; y finalmente, la moderación de los hombres que se ven muy encumbrados es un deseo de parecer más grandes aún que su buena fortuna.
No está en mi naturaleza gastar dinero con moderación cuando estoy teniendo un buen momento
Demasiado libertinaje en la juventud seca el corazón, y demasiada continencia atasca el espíritu.
La masturbación no mitiga la nocividad de la continencia más que en una muy escasa proporción
La crianza y el buen comedimiento más honra al que la hace que no al que se le hace.
La frugalidad compromete todas las demás virtudes.
Ahora tengo veintiocho años y en realidad soy más ignorante que muchos escolares de quince. Es cierto que he reflexionado más, y que mis sueños son más amplios y grandiosos, pero les falta el equilibrio (como dicen los pintores); y me es imprescindible un amigo con el suficiente sentido común como para no burlarse de mi romanticismo, y que pueda con su afecto controlar mis sentimientos impulsivos.
El equilibrio se logra cuando las cosas las haces en el momento preciso. En ese instante, los excesos no existen, los impulsos del externo desaparecen y por tanto no se actúa con el sentir humano sino con el sentir del espíritu... El equilibrio lo logras siendo tu misma.
Los pocos poemas que han sido ocasionalmente creados en época de abstinencia no son de gran interés.
Templanza es moderación en el uso de lo bueno y abstinencia total de lo malo
La austeridad es una de las grandes virtudes de un pueblo inteligente.
Mantener la austeridad en tiempos de vacas gordas. Esto fortalece, capitaliza y acelera el desarrollo de la empresa. Asimismo, evita los amargos ajustes dramáticos en las épocas de crisis
Empezar con un fin en mente significa comenzar con una clara comprensión de su destino. Significa saber adónde se está yendo, de modo que se pueda comprender mejor dónde se está, y dar siempre los pasos adecuados en la dirección correcta.
Los impuestos son el modo en que alimentamos a la gallina de los huevos de oro: la libertad, la democracia y la empresa. Hay quien dice, Bueno, esa gallina come demasiado. Probablemente sea cierto. ¡Pero más vale una gallina gorda que ninguna! La tiranía no conoce límites en sus apetitos.
En personas de virtudes moderadas la modestia es simple honestidad, pero en los que poseen gran talento es hipocresía.
Defecto por defecto, preferible es la arrogancia al apocamiento, la osadía mide sus fuerzas y vence o es vencida, pero la modestia excesiva huye de la batalla y se condena a vergonzosa inacción.
Los que padecen perturbaciones mentales no aplican el principio de parsimonia Científica: la teoría más simple para explicar un cierto conjunto de datos. Prefieren el barroquismo.
¿Deberíamos establecer una nueva regla de vida desde esta noche: siempre tratar de ser un poco más amable de lo necesario?
El lector no encontrará figuras en este trabajo. Los métodos que he establecido no requieren construcciones ni razonamientos geométricos o mecánicos: sólo operaciones algebraicas, sujetas a una regla de procedimiento regular y uniforme
No se puede gobernar a base de impulsos de una voluntad caprichosa, sino con sujeción a las leyes. No se pueden improvisar fortunas, ni entregarse al ocio y a la disipación, sino consagrarse asiduamente al trabajo, disponiéndose a vivir, en la honrada medianía que proporciona la retribución que la ley les señala
Cuando se es joven, se crea. Cuando se es inteligente, se produce. No se adapta, se innova: la medianía copia; la originalidad se atreve.