No hay nada tan conmovedor como un enamorado que se llega a las puertas de la amada y cuenta sus dolencias a los goznes y a los cerrojos.
No hay nada más conmovedor que la risa de una mujer bella que ha llorado mucho.
Lo que yo siempre busco al dibujar es transmitir emociones fuertes. Cuando leo un guión y lo visualizo, intento plasmarlo al papel de la forma más emocionante e inmersiva que puedo. De manera que cuando lo veas, creas que estás allí y te metas en la historia, con los personajes.
Tengo una ilusión aún mayor que en 2000, con ideas, fuerza y pasión. Va a ser un proyecto espectacular, emocionante y ganador
Desacreditada por la opinión moderna, la sentimentalidad del amor debe ser asumida por el sujeto amoroso como una fuerte transgresión, que lo deja solo y expuesto; por una inversión de valores, es pues esta sentimentalidad lo que constituye hoy lo obsceno del amor.
No hay sustitutos adecuados para el padre, la madre y los niños unidos en un compromiso amoroso de cuidado y protección. Ningún gobierno, no importa cuán bien intencionado, puede reemplazar a la familia en este esquema
¡Hoka Hey!_ (Con esta frase era con la que el jefe de guerra Sioux, Tasunka Witko (Caballo Loco o Crazy Horse) lanzaba a la batalla a sus bravos contra los wasichus (hombres blancos). La traducción indica el carácter eminentemente romántico de estos hombres guerreros: Hoy es un buen día para morir.)
El secreto de la felicidad, o, por lo menos, de la tranquilidad, es saber separar el sexo del amor. Y, si es posible, eliminar el amor romántico de tu vida, que es el que hace sufrir.
No hay intento más patético que el de una generación intentando imponer su forma de entender el mundo a las siguientes.
Lo patético y trágico en la suerte de este Odiseo no era para nostros lo que había sufrido, sino lo que aún le esperaba y a cuyo encuentro iba a pesar de todo con enteraza y sin ilusiones.