La biblioteca vio la luz primera de sus días debido al deseo y a la necesidad impostergable de tener un lugar así. Se trataba simplemente de que hubiera una biblioteca como ésta. Aquel deseo engendró la existencia del edificio de esta biblioteca, que no es muy de por cierto, y a su personal de planta que en este momento da la casualidad de que está formado por mí.
La biblioteca destinada a la educación universal, es más poderosa que nuestros ejércitos.
La librería de un hombre es también su retrato, y tan fino que no pueden igualarle ni los pinceles más exactos ni la pluma más penetrante y fiel del mejor biógrafo. Los libros que cada cual escoge para su recreo, para su instrucción, incluso para su vanidad, son verdaderas huellas dactilares del espíritu, que permiten su exacta identificación
Cuando usted entra en una librería tradicional, lo primero con lo que se topa es con los best-sellers, aunque jamás compre un best-seller. Y es que las tiendas físicas están pensadas para responder a los deseos del mítico consumidor medio