El día que me sienta mal no me pongo en manos de nadie. Me boto yo mismo en el cajón de la basura. Esta frase es de El coronel no tiene quien le escriba.
Y regresé a la maldición del cajón sin su ropa, a la perdición de los bares de copas, a las cenicientas de saldo y esquina, y, por esas ventas del fino Laina, pagando las cuentas de gente sin alma que pierde la calma con la cocaína
La biblioteca es la más democrática de las instituciones, porque nadie en absoluto puede decirnos qué leer, cuándo y cómo.
Si cerca de tu biblioteca tienes un jardín, no te faltará nada.
El precio no es la principal atracción de una librería virtual. El precio es el tercer elemento que tienen en cuenta los clientes, por detrás de la selección y de la comodidad
La librería de un hombre es también su retrato, y tan fino que no pueden igualarle ni los pinceles más exactos ni la pluma más penetrante y fiel del mejor biógrafo. Los libros que cada cual escoge para su recreo, para su instrucción, incluso para su vanidad, son verdaderas huellas dactilares del espíritu, que permiten su exacta identificación