El homo sapiens tiende al reconocimiento de pautas. Que es a la vez un don y una trampa.
Estad seguros de que el hombre sólo practica la virtud por el bien que desea obtener de ella o por el reconocimiento que espera.
A partir de mi revisión de los artículos y mi experiencia personal en la mayoría de los así llamados Centros de SIDA en África, no encuentro en absoluto ninguna prueba convincente de que África esté en medio de una nueva epidemia de Inmunodeficiencia infecciosa.
El sistema de revisión por pares es satisfactorio durante los periodos tranquilos, pero no durante una revolución en una disciplina como la astrofísica, cuando el establishment tiene por misión preservar el status quo
En la observación pura no hay teoría, en tanto que un experimento es una observación o una serie de observaciones, encaminadas a la búsqueda o a la verificación de una teoría.
Como método científico, el método experimental descansa totalmente en la verificación experimental de una hipótesis científica.
Una pequeña nave espacial del tipo Mérida, indemne al parecer, parecía bailar una extraña jiga en el vacío. Una breve inspección realizada por ordenador reveló que la nave se encontraba en buenas condiciones; su ordenador funcionaba, pero el piloto estaba loco.
...no sólo tenemos que vigilar a los poetas y obligarles o a representar en sus obras modelos de buen carácter o a no divulgarlas entre nosotros, sino que también hay que ejercer inspección sobre los demás artistas...
El hecho de que la materia de una ciencia este organizado demuestra que ha estado sometido a la inteligencia, que ha sido metodizado (... ). El método significa aquella organización de la materia de estudio que la hace más eficaz en el uso.
El estudio de lo pasado enseña cómo debe manejarse el hombre en lo presente y por venir.
Palabras de amable reconvención no pueden menos de agradar al que escucha. Pero la meditación sobre ellas es lo que verdaderamente importa.
El pasado es siempre una reprimenda hasta la actualidad.
El «buen gusto» como norma equivale a una amonestación para que neguemos nuestro sincero gusto y lo sustituyamos por otro que no es el nuestro, pero que es «bueno».
Jamás es nociva la reprensión aunque venga de tu enemigo.
Hoy como entonces ante ti permanezco inmóvil, mar, mas no me creo digno ya de la solemne admonición de tu aliento.