Te ves al espejo, te ríes de ti, vives bajo el pellejo de ese maniquí, que se va haciendo viejo, ignorando qué es lo que hace aquí. Te pones camisa, y el vaquero de ayer, sales siempre deprisa al amanecer, sacudiendo cenizas de tiempos que no van a volver
El éxito es como un terrible desastre peor que tu casa ardiendo, los ruidos del derribo cuando las vigas caen cada vez más deprisa mientras tú sigues allí, testigo desesperado de tu condenación.
Nuestros enemigos habían copiado nuestros métodos y, como se perfeccionaron rápidamente en este tipo de guerra, nos convertimos paulatinamente en receptores del ataque y fuimos dejando de ser los agresores.
Las leyes cambian menos rápidamente que las costumbres; son peligrosas cuando quedan a la zaga de éstas, pero aún lo son más cuando pretenden precederlas
Los caballos cruzaban como exhalaciones por la árida pista, tendiendo al aire sus crines erizadas. ¡Los caballos! Ella también había conocido ese placer, mitad espiritual y mitad físico, que se experimenta al atravesar a galope una avenida enarenada. La sangre corre más aprisa y el aire azota como si estuviera enojado. El cuerpo siente la juventud y el alma cree que ha recobrado sus alas.
¡Oh que aprisa piensa un vehemente deseo que no hay más que lo que piensa!
Lo bello es siempre raro. Lo que no es ligeramente deforme presenta un aspecto inservible.
Las amistades duran poco cuando uno de los amigos se siente ligeramente superior al otro
El vengarse prontamente es delito.
Aprende, pues, a sujetarte prontamente a tu superior, si deseas tener tu carne sujeta. Porque tanto más presto se vence el enemigo exterior, cuanto no estuviere debilitado el hombre interior
No se puede juzgar apresuradamente a nadie. Muchos se han arruinado por juzgar apresuradamente.
La fe es el término medio entre la ligereza con que alguno precipitadamente cree y la pertinacia en no creer sino en lo que antes se demuestra por la razón.
Si alguna vez las pasiones quieren levantar la cabeza, no os acobardéis por eso; hacedles frente, resistidlas, acudiendo presurosamente a los pies de Jesús Sacramentado.
La victoria obtenida violentamente equivale a la derrota
¿Es imprescindible suprimir violentamente el Estado pre-socialista existente, antes de poder establecer un Estado socialista?
¿Por qué será que, en cuanto un hombre construye un muro, inmediatamente su vecino quiere saber qué hay al otro lado?
La felicidad, en el amor, es un estado anormal, capaz de dar inmediatamente al accidente en apariencia mas sencillo y que siempre puede suceder, una gravedad que nunca podría comportar por si mismo. Lo que nos hace tan felices es la presencia en el corazón de algo inestable, que nos las arreglamos para mantener perpetuamente y de lo que no nos damos cuenta mientras no esta desplazado.