Te ves al espejo, te ríes de ti, vives bajo el pellejo de ese maniquí, que se va haciendo viejo, ignorando qué es lo que hace aquí. Te pones camisa, y el vaquero de ayer, sales siempre deprisa al amanecer, sacudiendo cenizas de tiempos que no van a volver
Nada viaja más deprisa que la velocidad de la luz con la posible excepción de las malas noticias, que obedecen a sus propias leyes particulares.
El totalitarismo será siempre una tentación, las decisiones se toman más rápido que en democracia.
Nunca he tenido junto a mi un piloto que al principio no tuviera la oportunidad de batirme y ser tan igual como yo. Mi filosofia es que quien quiera que sea el piloto más rápido debe ser apoyado por el equipo; es lo mejor para el campeonato.
¿Cómo puede ser cobarde el hombre que saltó sobre un cañón en Gettysburg para animar a sus soldados? (...) Eso no es valentía dijo él con fatiga. El combate es algo como el champaña. Se sube a la cabeza de los cobardes tan rápidamente como a la de los héroes. Cualquier imbécil puede ser valiente en el campo de batalla, cuando ha de serlo o morir.
A veces, cuando innovas, cometes errores. Es mejor admitirlos rápidamente y seguir mejorando tus otras innovaciones.
Si alguna vez las pasiones quieren levantar la cabeza, no os acobardéis por eso; hacedles frente, resistidlas, acudiendo presurosamente a los pies de Jesús Sacramentado.
La fe es el término medio entre la ligereza con que alguno precipitadamente cree y la pertinacia en no creer sino en lo que antes se demuestra por la razón.
Luis bajó raudamente las escaleras de su estudio jurídico y alguien elogió su estado físico y contestó: No, ya tengo menos piernas que una foto carnet.