La ficción es una exploración del ser interior. (...) Los escritores llegan a conocer las cosas por medio de ciertas facultades que tienen. Eso es la vida interior. De eso están hechas las novelas, pero los escritores no sabemos cómo llegamos a ello. Creo que en parte se trata de un sentido de observación especialmente agudo que tenemos incluso desde la infancia.
La ciencia es una exploración de preguntas muy difíciles. Sin menospreciar la teoría de la evolución, eso es un avance intelectual tremendo, pero no te dice nada acerca de si hay o no lo que la gente cree cuando hablan acerca de Dios. Ni siquiera habla de ese tema.
Los dramaturgos y los actores de esta orilla y de la otra, son lo que han creado y preservado espacios de libertad aún en los peores tiempo de la peste, la cólera, la persecución y el exterminio. Todos ellos, aparte del lenguaje, tienen en común el mismo deseo: reunir a un pequeño grupo de personas (cada día más pequeño) para celebrar la liturgia gozosa y cómplice del teatro.
Aclaremos de una vez que lo que se ha dado en llamar socialismo real no es el socialismo. El culto a la personalidad, la dictadura del partido único, la nomenklatura, la falta de respeto a los derechos humanos y la persecución del disidente no tienen absolutamente nada que ver con el pensamiento de Carlos Marx
El hecho científico no es sólo función de la realidad exterior, sino también del método seguido por el registro de esta realidad.
La naturaleza del hombre, sus pasiones, son producto cultural; el hombre mismo es la creación más importante y la mayor hazaña de ese incesante esfuerzo humano cuyo registro es la historia.
Los sacrificios humanos de cartagineses, mexicanos y muchos pueblos bárbaros apenas superan la inquisición y las persecuciones de Roma y Madrid.
Me alegró saber que él no se había percatado de qué había presentado una ponencia en la que teorizaba sobre cómo empezó el universo. No me hacía gracia la idea de ser entregado a la inquisición como Galileo