El error del anciano es que pretende enjuiciar el hoy con el criterio del ayer.
Evitamos las más graves dificultades cuando, renunciando a la tentativa de elaborar hipótesis acerca de la constitución de la materia, realizamos indagaciones estadísticas como una rama de la mecánica racional
Para salvar las pluviselvas hace falta un nuevo internacionalismo, reconocer que el mundo entero desempeña un papel en el destino de la Tierra. Es necesario encontrar maneras de aliviar la pobreza y el hambre en todo el planeta. Habrá que elaborar nuevos acuerdos entre las naciones
Y después nos convertimos en artistas muy eficientes en los aspectos técnicos. Éramos gente competente y cualquier aparato que se nos trajera servía para producir algo que valiera la pena.
La colaboración intelectual entre dos individuos puede producir una fusión entre ambas esferas de conciencia de un grado tan increíble que lleguen incluso a fundirse dando una unidad empírica
Sabiduría es conocer y transformar
Desde el punto de vista humano, las prácticas religiosas son ponderables, en tanto que proporcionan métodos que los hombres puedan utilizar para transformar su carácter y para extender su conocimiento.
Ahora bien, la experiencia muestra más que sobradamente que los hombres se equivocan muchísimo acerca de la religión y que parecen rivalizar en fabricar ficciones según el ingenio de cada uno.
Apenas han encontrado marido, se convierten en máquinas de fabricar niños, en perpetua adoración por el fabricante.
Mi rol en la sociedad, o el rol de un poeta o de un artista, es tratar y expresar lo que todos sentimos. No decirle a la gente como se debe sentir. No como un jefe o como un líder, sino como una reflección para todos nosotros
Si uno puede librarse de un deseo satisfaciéndolo, no habrá problema en satisfacerlo. Pero generalmente los deseos no se erradican satisfaciéndolos. tratar de desarraigarlos de esa manera es como intentar apagar un fuego echando líquidos inflamables en él. La manera de librarse de un deseo para siempre es preguntarse: ¿Quién es el que tiene el deseo? ¿Cuál es su origen? .
El Madrid no se puede gestionar como una comunidad de vecinos
El comercio es el enemigo natural de todas las pasiones violentas; hace a los hombres independientes los unos de los otros y les da una alta idea de su importancia personal, que les lleva a querer gestionar sus propios asuntos y les enseña a tener éxito en ellos. Por lo tanto, los inclina a la libertad, pero poco a la revolución.
Las ligas y los tratados están bien entre los políticos. Pero no pueden producir la paz, a menos que la gente misma sea quien la desee. Nosotros tratamos de imbuir en la próxima generación el espóritu de amistad, camaradería y amistad, que es la verdadera fase para la paz del mundo.
Si comparáis la Italia del siglo XV con las demás naciones de Europa, la encontraréis mucho más sabia, mucho más rica, mucho más pulida, mucho más capacitada para embellecer la existencia, es decir, para apreciar y producir las obras de arte.
Me recuerdo claramente. Antes de experimentar compasión por los hombres, experimenté en mí mismo la vergüenza. Tenía vergüenza de ver el sufrimiento de los hombres y de esforzarme por transformar todo ese horror en un espectáculo efímero y vano.
Mi necesidad de transformar la realidad era una necesidad urgente, tan importante como las tres comidas diarias o dormir.
Yo soy un músico de rock nacional. El rock no lo inventé, pero mi música es nacional porque está fabricada acá. Puede tener muchas raíces e influencias de Chuck Berry, de los Stones, porque ahí está todo, pero es lo mismo que si te ponés a fabricar un teléfono. Y lo hacés acá, nacional. Pero el teléfono no se inventó en Argentina. ¿Quedó claro, no? ¿Lo dejamos ahí?
Ahora bien, la experiencia muestra más que sobradamente que los hombres se equivocan muchísimo acerca de la religión y que parecen rivalizar en fabricar ficciones según el ingenio de cada uno.
Siempre hay que tratar a los empleados exactamente como queremos que ellos traten a nuestros mejores clientes. Se puede comprar el trabajo de una persona, pero no se puede comprar su corazón. En el corazón están su lealtad y su entusiasmo. Tampoco se puede comprar su cerebro. Allí están su creatividad, su ingenio, sus recursos intelectuales.
Un hombre va a tratar a una mujer casi exactamente como la forma a la que trata a su propio interior femenino. De hecho, él no tiene la capacidad de ver a una mujer, objetivamente hablando, hasta que no haya hecho algún tipo de paz con su mujer interior.
El comercio es el enemigo natural de todas las pasiones violentas; hace a los hombres independientes los unos de los otros y les da una alta idea de su importancia personal, que les lleva a querer gestionar sus propios asuntos y les enseña a tener éxito en ellos. Por lo tanto, los inclina a la libertad, pero poco a la revolución.