El pueblo es un ser superior al individuo, es el espíritu del pueblo.
Un pueblo que practica la escritura puede llevar a cabo actividades mentales inaccesibles para los pueblos que carecen de ella. Ninguna lengua es, en sí misma, superior a las otras, pero una puede ser más rica que otra en relación con una necesidad concreta.
Si el prior juega a los naipes, ¿qué harán los frailes?
Soñaba el abad de San Pedro y yo también se soñar.