Seguir ciegamente no es correcto, para seguir a alguien bien debes anteponer tu voluntad.
Debes estimar como cosa torpísima el anteponer la vida al honor, y por salvar la vida perder la razón de vivir
Es preciso preferir la soberania de la ley a la de uno de los ciudadanos.
Siempre se debe preferir la acción a la crítica.