Yo no persuadía a la gente con palabras, porque las palabras poco persuaden. Yo persuadí a la gente con hechos y con ejemplos. Yo les decía: Hay que trabajar. Pero yo le metía desde las cinco de la mañana hasta el otro día a las cinco.
Y hoy igual que mañana, mañana igual que ayer un hombre enloquecido besará una mujer.
El gobierno no vacila en que debe abrazar ese partido si él es necesario para salvar nuestro territorio, nuestras vidas y dejar a la posteridad patria y libertad
Yo represento a mis compatriotas, parientes y amigos, ante la posteridad