El sentido común del hombre tiene su propia necesidad; afirma su legitimidad con la única arma que está a su alcance, esto es, la invocación a lo obvio de sus aspiraciones y reflexiones
Mundo de santos: a eso estamos llamados. Y esa ha sido siempre la misión de María con Jesús, tal vez por eso que su presencia incluso sensible en medio de nosotros se hace cada vez mayor: apariciones, milagros, y ese milagro de ese mar que se mueve bajo su influjo a la invocación de su nombre.
No veis que yo le rezo a un Dios que me prometió que cuando esto acabe no habra nada mas, fue bastante ya de El hombre que casi conoció a Michi Panero, Canciones Inexplicables.
Ahora que me tumbo para dormir rezo a Dios para que cuide mis armas si muero antes de despertarme, rezo a dios para que se lleve mi alma.