El primer paso a dar es tomar conciencia de que el amor es un arte, tal como es un arte el vivir. Si deseamos aprender a amar debemos proceder en la misma forma en que lo haríamos si quisiéramos aprender cualquier otro arte, música, pintura, carpintería o el arte de la medicina o la ingeniería.
Dar es algo que no tiene nada que ver con el sacrificio, con el sentido del deber o con cualquier idea de espiritualidad, sino con el puro placer de dar, porque es un acto alegre que sólo puede proceder de un lugar pleno de amor.
En un cuerpo cuando un órgano prescinde de conservarse a sí mismo, de su egoísmo, entonces se corrompe todo y hay que proceder a la amputación.
Dar es algo que no tiene nada que ver con el sacrificio, con el sentido del deber o con cualquier idea de espiritualidad, sino con el puro placer de dar, porque es un acto alegre que sólo puede proceder de un lugar pleno de amor.