El poeta piensa en un amplio compas la realidad, lo psíquico y lo social, y gracias a ellos consigue fecundos y maravillosos efectos.
El campo fenomenal que llamamos Mundo, Ser, Realidad, Experiencia, es uno solo y por tanto indenominable: el de lo sentido le llamaremos todavía, ni externo ni interno, ni psíquico ni material. Nada que no ocurra para mí, en mi sensibilidad, no ocurre de ningún modo ni en campos psíquico (otras almas supuestas), ni en el campo supuesto material.
Las personas pueden ser extraordinariamente sagaces respecto a las carencias de sus amigos, esposas o hijos. Pero no tienen la menor percepción sobre sí mismas. Aquellas que ven con fría lucidez el mundo que las rodea no albergan más que fantasías en cuanto a su propia realidad. El conocimiento psicológico no sirve de nada si uno se mira en el espejo.
El concepto hijo del hombre no es una persona concreta, perteneciente a la historia, una realidad singular, irrepetible, sino un hecho eterno un símbolo psicológico desligado del concepto del tiempo.
Un intelectual es un tipo que no sabe cómo aparcar una bicicleta.
La hipótesis es el principal instrumento intelectual en la investigación. Su función consiste en indicar nuevos experimentos y observaciones y, por consiguiente, muchas veces conduce a nuevos descubrimientos aun cuando ella misma no sea correcta.
Teniendo respeto y reverencia por la vida, entramos en una relación espiritual con el mundo.
La lucha contra la religión es la lucha contra aquel mundo cuyo aroma espiritual es la religión. La miseria religiosa, es, por una parte, la expresión de la miseria real y, por otra, la protesta contra ella