Me satisface la derrota, porque ha ocurrido, porque está innumerablemente unida a todos los hechos que son, que fueron, que serán, porque censurar o deplorar un solo hecho real, es blasfemar del universo.
El materialismo parte de la animalidad para construir la humanidad; el idealismo parte de la divinidad para constituir la esclavitud y condenar a las masas a una animalidad sin salida.
Si no me he quedado embarazada antes ha sido porque pensaba ¿cómo voy a condenar a un niño a tenerme de madre para siempre?.
Pero los años me han enseñado que no se convence más que a los convencidos. Pretender apartar a las gentes de sus gustos, de sus inclinaciones naturales, para acercarlas a nosotros, es tan estéril como renegar de nosotros mismos para borrar la distancia que nos separa de tal o cual ser.
Inventariar perpetuamente lo que se es Es, renegar constantemente de sí y refugiarse en una esfera en que no se es ya nada más que una pura y libre mirada
Recuerdo que me decían que iba a Nueva York un par de días. Podría jurar que me dijieron que iba a un podólogo.
Se piensa que si todos afirman que es cierto, debe serlo. No es así. No porque muchos lo crean significa que algo sea verdad. Galileo tuvo que jurar que la tierra era inmóvil. ¡Eppur si muove...!
El hecho de denigrar a los seres queridos es algo que siempre nos aparta un poco de ellos.
Me preocupa que el ministro tenga esa actitud de energúmeno, donde sólo le importa desacreditar a Sobisch, rodeado de una banda de cuasi mafiosos.