Nunca hay que anticiparse al resultado, por que entonces no verán el verdadero significado de lo que ocurre y no podrán recibir la emoción de lo inesperado
La confianza debería ser más que cualquier expectativa y anticiparse al futuro como certeza.
Aquel que tú crees que ha muerto, no ha hecho más que adelantarse en el camino
El día afortunado es como un día de cosecha; en cuanto el trigo está en sazón, hay que apresurarse a recogerlo.
El que llega primero al campo de batalla espera la llegada del enemigo fresco para combatir. Quien llega tarde al campo de batalla tiene que apresurarse y arriba exhausto al combata.
Quién es culpable, quién responderá por ello... Hay que reflexionar, no hay que darse prisa en contestar
Como es imposible tener largos períodos de descanso y adiestramiento, la única salida es tratar de eludir, si tal cosa es posible, ciertos combates y así ganar tiempo para el adiestramiento.
El automóvil, el televisor, el vídeo, la computadora personal, el teléfono celular y demás contraseñas de la felicidad, máquinas nacidas para ganar tiempo o para pasar el tiempo, se apoderan del tiempo.
La confianza debería ser más que cualquier expectativa y anticiparse al futuro como certeza.
Nunca hay que anticiparse al resultado, por que entonces no verán el verdadero significado de lo que ocurre y no podrán recibir la emoción de lo inesperado
Aquel que tú crees que ha muerto, no ha hecho más que adelantarse en el camino