La senectud nos traza más arrugas en el espíritu que en el rostro.
Me enseñaron que el cerebro humano es la gloria de la evolución hasta el momento, pero creo que es un sistema muy pobre para la supervivencia
Vivir correctamente ya no es una demanda ética o religiosa. Por primera vez en la historia, la supervivencia física de la especie humana depende de un cambio radical del corazón humano
Yo no soy pesimista con respecto al porvenir de la cultura, soy escéptico respecto de la perdurabilidad de formas congeladas. Creo que el dogmatismo está condenado a resquebrajarse y reaparecer. La encrucijada del monoteísmo es la pérdida de credibilidad de su discurso.
Algo se marchitó en él: quizás la fe en la perennidad de la infancia.
Yo admiraba a Sartre por una gran parte de su obra, pero tenía mis dudas acerca de la perennidad de sus escritos filosóficos en los que invención, creación e imaginación cedían el puesto al discurso más convencional de la cultura universitaria.
La senectud nos traza más arrugas en el espíritu que en el rostro.
Luchar por la supervivencia a cualquier precio es algo indigno. Acaba con nuestros últimos restos de civilización y nos convierte en algo peor que las bestias.
La supervivencia del capitalismo después de dos siglos se debe tanto a sus enemigos como a sus adeptos.
Yo no soy pesimista con respecto al porvenir de la cultura, soy escéptico respecto de la perdurabilidad de formas congeladas. Creo que el dogmatismo está condenado a resquebrajarse y reaparecer. La encrucijada del monoteísmo es la pérdida de credibilidad de su discurso.
Yo admiraba a Sartre por una gran parte de su obra, pero tenía mis dudas acerca de la perennidad de sus escritos filosóficos en los que invención, creación e imaginación cedían el puesto al discurso más convencional de la cultura universitaria.
Algo se marchitó en él: quizás la fe en la perennidad de la infancia.